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lunes, 20 de julio de 2015

Piden la reincorporación de trabajadores


Conflicto gremial en la linea 60 de colectivos, informe enviado por Juan Leiva a este Periódico.
Desde el lunes 13/7 un fuerte operativo policial ha rodeado la cabecera de Plaza Constitución, no dejan entrar ni comida, ni ropa ni medicamentos.
Hay que ver este hecho de forma realista. El cerco de la Infantería es una amenaza de desalojo y represión. No es sólo en Plaza Constitución. La Infantería se encuentra en todas las cabeceras.
Seguramente la mayoría de los compañeros recuerda la lucha del 2012. Cercaron y amenazaron con desalojar en Maschwich y después pasaron los despidos, por los cuales hoy se sigue luchando. Ayer lo hicieron en Maschwich, ahora amenazan en Plaza, esto muestra que es una política contra los 1200 trabajadores.
El gobierno nacional es el responsable político de este operativo, armado para golpear la lucha de los choferes. Paso a paso y cabecera por cabecera, cómo fue en 2012. En la cabecera se encuentran decenas de compañeros rodeados. Hay que reclamar que se retire la Infantería y disponerse a defender a los trabajadores de Plaza bajo amenaza de desalojo.
DOTA, los dirigentes de la UTA y el gobierno nacional plantean que se aplique la conciliación obligatoria. Pero está conciliación es una trampa, porque quién asegura que una vez que esta termine los 48 compañeros seguirán reincorporados. Falta mucho: la reincorporación de 5 compañeros, los días caídos, las condiciones de trabajo, que dejen de hostigar a los delegados y que les paguen lo que les deben.
El Cuerpo de Delegados no es convocado a las negociaciones y así tampoco los 1200 trabajadores en lucha pueden opinar y decidir en asambleas democráticas sobre cualquier propuesta.
La resolución de la jueza Servini de Cubría, ha provocado el cierre momentáneo de una cabecera y por ahora está paralizado totalmente el servicio. De fondo, el fallo busca que la patronal recupere el pleno control de las unidades que los trabajadores pusieron a funcionar para dar el servicio frente al lockout patronal. Eso ha golpeado a la patronal y al gobierno, poner a funcionar los colectivos y el reclamo al gobierno de estatización.
La política de la patronal ha cambiado. Ahora quieren restablecer paulatinamente el servicio con los carneros. Como decíamos esto lo van a intentar hacer paso a paso y cabecera por cabecera. No hay que darle ninguna ventaja a la patronal, que quiere dar primero 10 servicios, mañana 20, pasado 30 y así derrotarnos. Si no les devuelven el trabajo a los 53 compañeros, los carneros tampoco deben trabajar.
Los trabajadores de la 60 enfrentan una patronal monopólica con espalda ancha, con poder económico y político. A DOTA los banca el gobierno nacional que los enriqueció y es parte de los negociados, al punto que como ha dicho un diario patronal como La Nación, el transporte público es el mejor negocio de la Argentina. Los bancan los jerarcas sindicales. La justicia, la policía y las fuerzas represivas, o sea el Estado, que no es "imparcial" sino que sirve a los intereses de los patrones.
Este es un gobierno antiobrero. No sólo hay que enfrentarlo por su apoyo a patronales como DOTA, sino golpearlo denunciando el conjunto de su política de transporte a favor de los monopolios parásitos que se enriquecen con el subsidio. Y por su política de ajuste salarial contra los trabajadores, que es uno de los puntos de partida de esta lucha, porque al compañero Benítez lo despiden luego del reclamo por las paritarias en Puente Saavedra y La Noria, que movilizó a varios Cuerpos de Delegados agrupados en Interlíneas y cientos de choferes. UTA cerró las paritarias por un 40% a 18 meses, que equivale a los topes salariales anuales que dictó el gobierno.
La política del próximo gobierno, sea cual sea, es rebajar los salarios en el marco de estancamiento económico que ya viene desde hace 2 años. Por eso quieren derrotar a los sectores del movimiento obrero que se oponen a entregar el salario y las conquistas de los trabajadores. Y como mostró la lucha de los aceiteros que duró 25 días de huelga de 20 mil trabajadores y cuarenta fábricas paralizadas y llevó a pérdidas millonarias a la patronal y al gobierno por las exportaciones, no aflojan si no es con duros golpes.

Hay mucha unidad y fuerza en la lucha de los trabajadores de la 60. Como venimos diciendo, hay que pegar en lo económico y también en el terreno político. No hay que bajar el reclamo de estatización, mientras la patronal no acceda en bajarse de los despidos masivos.
El centro es hoy defender a los compañeros que están bajo amenaza de desalojo. Denunciar la presencia de la Infantería y el operativo de represión que amenaza a los compañeros de Plaza Constitución y también en el resto de las cabeceras.
Llevar la lucha de la 60 a otras líneas de colectivos, por medio de Interlíneas con medidas conjuntas. Reclamando a los Cuerpos de Delegados asambleas que impongan a UTA un paro nacional en solidaridad.
En redoblar el fondo de lucha, porque vamos ya para un mes de conflicto y se va a sentir el golpe económico. En el mismo sentido, reclamando el apoyo efectivo de los grandes sindicatos y centrales obreras que se han manifestado públicamente en apoyo de la 60.
Hay que golpear al gobierno, denunciar su política represiva, a favor de los grandes monopolios del transporte y de ajuste salarial y movilizarse para enfrentar esta política.

Desde todos los sectores del movimiento obrero hay que rodear de solidaridad a los trabajadores de la 60 y apoyar sus medidas.

¡Fuera la Infantería! ¡Defensa de los trabajadores de las amenazas de desalojo y represión!
¡Reincorporación definitiva de los 53 compañeros despedidos o estatización!
¡Enfrentemos la política antiobrera del gobierno!
¡Viva la lucha de los trabajadores de la 60!

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REINCORPORACIÓN DEFINITIVA DE LOS 53


lunes, 13 de mayo de 2013

POR UN SISTEMA DE TRANSPORTE ESTATAL Y SINDICATOS AUTÓNOMOS


En la última semana se desarrollaron cinco días de huelga en el gremio de transporte de larga distancia, en la que los jefes sindicales liderados por Roberto Carlos Fernández tuvieron una posición de connivencia con las patronales del sector.

Este hecho político que dejó durante ese lapso de tiempo a más de trescientas mil personas varadas, sin la posibilidad de trasladarse a sus hogares, y por ende a sus lugares de trabajo, generó sin duda alguna un malestar social enorme.

Desde la Corriente Socialista Militante, sostenemos que este paro tuvo un claro carácter de lock out patronal, a partir de que el gobierno otorgara el 23%. Por ello, y entendiendo que el transporte de carga y de pasajeros, terrestre, fluvial y aéreo es un derecho y un servicio público, éste debe estar en la órbita estatal, lo que garantizaría que el servicio sea de calidad y a bajo costo, justamente utilizando la rentabilidad que hoy se apropian los patrones.
Por supuesto que estamos a favor de la lucha obrera por mejores condiciones de trabajo, salubridad y salario. En el caso particular de este conflicto también estuvimos y estamos de acuerdo en lo que hace al reclamo salarial. Pero es de una claridad supina, que a nadie se le escapa, que su dirección -el Sr Fernández y cía.- y sus móviles subjetivos fueron hacer jugar a los trabajadores como fuerza de choque contra el gobierno. No importaba si lograban el 23% de aumento salarial.
El activismo sindical en general, los partidos que se reclaman representantes de la clase obrera, deberían haber apelado a la conciencia de clase de los trabajadores del transporte, para romper el seguidismo de los jefes sindicales y dejarlos como furgón de cola a la inmensa mayoría de colectiveros atándolos a un reclamo patronal.
La UTA se ubicó de manera clara en la trinchera patronal, ya que la actitud de ésta fue y es reclamar subsidios por la falta de rentabilidad y para otorgar el aumento salarial.
La UTA tendría que haber exigido al gobierno nacional la estatización del servicio de transporte de pasajeros, bajo control de los trabajadores, Reclamar una política de transporte desde una perspectiva social, con un ferrocarril digno y a precios asequibles, que elimine el monopolio de los micros en el transporte de pasajeros.
Es un error del gobierno de Cristina Kirchner  sostener alianzas con esa burocracia corrupta, como es el caso de la UTA, o como la ferroviaria que costó la vida al militante del PO, Mariano Ferreyra.
Apelamos a la formación de corrientes antiburocráticas desde la propia base que sostengan su autonomía del gobierno y que deslinde expresamente con los patrones y la oposición de derecha.
Informe de Prensa: El Militante